ComunicaciónEficiencia OrganizativaHumanidadMedio AmbientePsicologíaRelaciones InterpersonalesResponsabilidad Social RecíprocaSociedad

Nuevos enfoques para mejorar las relaciones

Tanto en las relaciones de pareja como en grupos de trabajo, de familia, de hijos, aparecen situaciones que a veces suelen poner en duda la fortaleza de éstas. Sin importar el tipo de situación, simplemente no nos gusta lo que otros tienen para decirnos o lo que hacen con aquello que les decimos. El desacuerdo y la falta de compatibilidad en la forma de ver las cosas, desencadena la confusión, la duda y en la mayoría de los casos, la separación o alejamiento entre las partes.

Pero esto no ha solucionado jamás el fondo que subyace, los rencores por los cuales no podemos aceptar la mirada diferente de la realidad. Es por eso que la discapacidad para alcanzar relaciones perennes se ha vuelto relevante en todo entorno social, mediante el cual buscamos llenar el vacío que dejan estas sensaciones, más de una vez de maneras muy desacertadas. Hasta la ayuda con psicólogos está empezando a fallar, porque cada una de las partes en conflicto no quiere renunciar a sus razones.

Aún sintiendo la libertad de la carga, llegan a la conclusión que esto tampoco les satisface. En consecuencia, ¿cómo cambiar nuestra percepción y nuestras acciones frente a lo que nos pasa, para lograr estabilidad y equilibrio en las relaciones? Para este tipo de problemáticas se pueden encontrar soluciones a través del trabajo en grupos, con otras parejas o en el caso de relaciones laborales, con el grupo de trabajo.

Los debates y charlas en mesas redondas, desde un enfoque circular -en el que todos somos iguales y podemos hablar de nuestros problemas- permite trabajar positivamente los aspectos que nos conducen al desacuerdo y a las discusiones. Y cuando trasladamos estas cuestiones a una instancia de acuerdo mutuo, podemos ver la riqueza que nos traen. Aunque es fundamental no perder de vista nuestras fallas, porque ellas son el fundamento del trabajo a realizar, necesitamos la voluntad de concordar y tratar de ponernos en el punto de vista del otro como algo renovador. Cultivar la tolerancia hacia ellos, nos permite incorporarlos como algo natural, generando empatía. La misma naturaleza muestra en infinidad de sistemas, la conexión existente entre los componentes, y si falla o funciona una parte, falla o funciona todo.

Un grupo humano no escapa a este formato: funciona eficientemente y con plenitud si sus miembros cooperan en la integración de las buenas relaciones, sosteniendo la cohesión. Homogeneizar nuestras actitudes colectivas puede ser un proceso interesante, una forma aceptable para establecer una meta conjunta, para elaborar los lazos desde diferentes perspectivas. Con nuestro método de conexión y todas las herramientas de las que disponemos, podemos lograr importantes avances en el mejoramiento de las relaciones humanas.

Referenciahttp://www.sld.cu/saludvida/psicologia/temas.php?idv=6105

Deixe uma resposta

O seu endereço de email não será publicado. Campos obrigatórios marcados com *